Las páginas preliminares son las que van antes del texto. Su orden es más antiguo que cualquier tienda, y el lector lo conoce sin pensarlo, así que un error se nota en la primera doble página. Dos reglas cubren casi todo.
La página impar es la de la derecha y siempre lleva número impar; la página par es la de la izquierda y siempre lleva número par. Todo lo que abajo aparece como «impar» debe abrir a la derecha. Si la página anterior no lo deja ahí, añada una página en blanco.
Numere las páginas preliminares en números romanos en minúscula, y el cuerpo del libro en números arábigos que vuelven a empezar en 1. El capítulo uno empieza en la página 1, en una página impar. Por eso se puede añadir un prólogo después de maquetar sin renumerar todo el libro.
El orden
Pocos libros las tienen todas. Use las que tenga, en este orden.
Cuatro errores habituales
Prólogo, prefacio, introducción
El prólogo lo escribe y lo firma otra persona. El prefacio es suyo y trata del libro: cómo llegó a escribirse y para quién es. La introducción también es suya, trata del tema y hace falta para entender el resto.
Eso decide la numeración. Una introducción que forma parte del argumento o de la historia pertenece al cuerpo del libro y lleva la página arábiga 1. Una que el lector podría saltarse es preliminar y se queda en romanos. Las dos opciones son correctas; elija a propósito.
La página de créditos
Va siempre al dorso de la página de título, que es la página iv cuando antes hay una anteportada; las bibliotecas y los catalogadores cuentan con esa posición. Lleva el aviso de derechos de autor y el año, la edición, el ISBN de esta edición y, cuando corresponden, los datos de impresión y la frase de derechos reservados.
Los folios ciegos
Un folio ciego cuenta en la numeración, pero no muestra su número: la anteportada, la página de título, la de créditos, la dedicatoria, el epígrafe y todas las páginas en blanco. En las preliminares, la excepción es la página del índice, que lleva su número romano.
Los inicios de capítulo cambian de una editorial a otra. Unas los dejan sin número; otras imprimen el número centrado al pie de la página. Ambas formas son correctas. El titulillo nunca aparece en un inicio de capítulo, y un número en una página por lo demás en blanco siempre parece un error.
Capítulos en página impar
Los libros de no ficción y los académicos empiezan los capítulos en página impar y añaden una página par en blanco cuando hace falta. La ficción comercial suele dejar que un capítulo empiece en cualquiera de los dos lados: en cincuenta capítulos, las páginas en blanco suman una veintena, y en la impresión cada página cuesta dinero.
Las dos opciones valen. Mezclarlas no, y es lo que ocurre cuando los saltos de capítulo se hacen pulsando Intro.
Qué va al final
En este orden, y todo es opcional:
- Apéndices
- Notas, si las reúne al final en lugar de ponerlas al pie de cada página
- Glosario
- Bibliografía u obras citadas
- Índice alfabético, siempre el último que se hace, porque necesita los números de página definitivos
- Sobre el autor
- Otras obras del autor, o un adelanto del próximo libro
Los agradecimientos pueden ir al principio o al final. En la ficción suelen ir al final, para que el lector llegue antes a la historia. En muchos libros en español, también el índice va al final; las dos posiciones son correctas.
Las páginas preliminares son páginas reales. KDP imprime desde 24 páginas y redondea un número impar al siguiente par. Uno de nuestros documentos de prueba tiene 22 páginas sin preliminares, que no se pueden imprimir, y 30 con ellas. En un libro largo, esas mismas páginas pueden llevarlo al siguiente tramo de medianil. Decida las páginas preliminares antes de calcular nada más.
Lo que hace Torcul con esto
Crea el orden de arriba: anteportada, página en blanco, página de título, créditos al dorso, dedicatoria, página en blanco, epígrafe, página en blanco e índice. Lo que usted no indica se omite; no queda como una página vacía.
Cada página que debe caer en impar cae en impar, y toda página añadida para ello queda en blanco. Las preliminares se numeran en romanos, y el cuerpo del libro vuelve a empezar en el 1 arábigo, en su propia página impar.
Estas páginas las aporta usted; no se leen del manuscrito. Los manuscritos rara vez contienen una página de créditos, e inventarla supondría inventar una frase de derechos y un ISBN.